Empowerment
el 1 abr - 1 comentario
He tenido que llegar hasta los cuarenta y tantos para darme cuenta de que no podía hacer ciertas cosas...y que negarme a mi propia naturaleza para complacer a los demás estaba acabando conmigo. Opino que es normal que ocurriera asi, al menos en mi caso, porque nunca he sido una persona sagaz. Mi naturaleza es contemplativa y soy por naturaleza lenta para aprender.
No es que sea idiota, aunque es una posibilidad, pero en mi familia la rapidez mental era un bien preciado del que todo el mundo presumía y que algunos aprendían a simular con la práctica. Yo misma lo intenté desesperadamente pero siempre fue inútil. Y finalmente abandoné.
Tengo claro que hay muchos que, como yo, han pasado o están pasando por eso porque lo veo. Vivimos en los dominios de la mente, lo cual es absolutamente absurdo y agotador.
Cuando el ego domina la situación, literalmente la jode. No atraemos más que problemas, ni percibimos más que posibilidades de juzgar a los demás. Todo es discutible para la mente, porque existe para resolver. Su única finalidad es resolver. Y si no tiene nada que resolver, crea una visión problemática...y se dispone a resolverla.
No se como hemos llegado al punto de confundir a la mente con nosotros mismos, pero es el mal de nuestros tiempos. Mientras tanto el observador silencioso está detrás de nuestra mente, esperando pacientemente unos segundos para demostrarnos que no hay ningún problema. Que no hay ningún futuro. Que no hay ningun pasado. Que no hay de que preocuparse. Que estás a salvo.
No te preocupes si al leerme piensas que estoy como una cabra, que no hay quien me entienda, y decides enfadarte conmigo. Esa no es tu opinión, es la de tu mente...que no quiere renunciar al poder. Conoces algún dictador que quiera renunciar al poder? :-)
Pero a lo que iba. Finalmente descubrí que mi lentitud era por causa de mi consciencia de mi misma. EL discurso de mi mente me aburría y escapaba de él.
A medida que han pasado los años, con el ejercicio de la meditación continuado y con la práctica de reiki, he descubierto que mi mente y yo sencillamente nunca nos hemos llevado bien, porque ella nunca ha podido sitiarme por completo.
Ahora se ha vuelto dócil y ya no se molesta en intentar dominar la situación: he conseguido que acepte que su situación es la que le corresponde. Resolver problemas cuando los haya, y cuando no los haya, mantenerse apenas con el piloto encendido.
:-)
Un abrazo a todos.
Pilar

Pilar muchas felicidades, lo importante es cumplir, aunque pasan tan rápidos los años. Pero que se le va hacer, espero lo paséis muy bien en tu fiesta. Mil besos. guapa.